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Pedro Galli: “Si un extremo está ganando más a expensas del otro hay una seria distorsión del mercado”

Pedro Galli: “Si un extremo está ganando más a expensas del otro hay una seria distorsión del mercado”

El candidato a presidente de la Asociación Rural del Paraguay, Pedro Galli, se refirió al mundo de la carne y exhortó a trabajar en la apertura de mercados que ofrezcan independencia al país. Además destacó la necesidad de crear una plataforma con presencia de la producción, la industria y el gobierno para discutir temas de futuro que beneficien al sector y al país. Finalmente aseguró que su movimiento Integración Rural, con sus propuestas, alcanzará la administración de la ARP para el próximo periodo.

– En los últimos meses del 2019 y, al parecer, a lo largo de 2020 el mercado de China seguirá marcando el ritmo del mercado internacional. Hoy Brasil, Argentina y Uruguay están concentrados en Asia y descuidando otros destinos, ¿es un futuro más alentador para las exportaciones de carne vacuna de Paraguay?

– Eso nos ofrece buenas perspectivas para el año 2020, el hecho que Brasil, Argentina y Uruguay están concentrados en China nos deja algunos mercados importantes que también son buenos en el consumo de carne y de los cuales estamos habilitados para enviar nuestra producción. Entonces podemos obtener una mayor tajada de esos mercados, sobre todo de China e Israel que son dos buenos destinos. Y las proyecciones a futuro marcan que China siga siendo atractivo para los proveedores de Sudamérica y está claro que nos abren oportunidades.

– ¿Paraguay se debe conformar con las oportunidades que se abren o debe empezar a ganar independencia en el mundo de la carne?

– Tenemos que dejar de ser comodín en el mercado internacional y tener nuestras propias cartas de exportación. Obviamente que siempre vamos a estar sujetos a estos movimientos del mercado que afectan a todos, como la gripe porcina; pero tenemos que ir buscando nuestros propios destinos para posicionarnos, como hoy estamos bien parados en Chile e Israel. Por ejemplo, en Taiwán debemos mejorar los niveles de precios y salir de las compras industriales que hacen. Hay que poner foco en el sudeste asiático, que están definiendo cómo se mueven los precios y los volúmenes de carne del mundo. Hay que mirar Estados Unidos. No sé si Japón. Pero debemos tener nuestros propios mercados y no depender más del resto. El mercado mundial de carnes crece y lo va a seguir haciendo. No hay ningún peligro, porque al haber un crecimiento económico de las sociedades, principalmente del sudeste asiático, va a aumentar el consumo de carne. Paraguay debe pensar en qué faja económica quiere entrar en el mercado global de carnes, en mi caso quiero entrar en una faja más alta de lo que actualmente estamos exportando.

– ¿Ganar independencia en el mercado mundial implica un mejor precio para el productor por su hacienda o con la situación actual los precios deberían ser mayores?

– Si hay una mejora en los niveles de precios de la carne exportada debería reflejarse en los valores que están pagando los frigoríficos al productor. Cualquier otra cosa sería una manipulación o una distorsión por parte del sector industrial, y esperemos que eso no suceda. Entendemos que en 2019 pudo haber un descenso del valor de la carne en el mercado mundial, pero no se reflejó en la baja que recibió el productor, dado que el ajuste en el valor del ganado fue mucho mayor. El precio del ganado bajó un 20% contra un 4% del precio promedio de la carne exportada. Cuando eso sucede debemos mirar con sospecha que algo está ocurriendo y no es precisamente el libre juego de la oferta y demanda. Esperemos que en este año, con las perspectivas de una demanda infinita que tiene china, sin olvidar de la situación coyuntural que están viviendo; los buenos valores vuelvan y todo mejore.

– ¿Cómo es la relación entre los ganaderos y la industria?

– Entiendo que existe un deseo de ambas parte de sentarnos en una mesa y buscar las coincidencias. Siempre tendremos diferencias, pero tenemos que evitar la distorsión del mercado en cualquiera de las partes. Porque si un extremo está ganando más a expensas del otro hay una seria distorsión que se debería evitar. Por eso considero necesario que nos sentamos y discutamos, que se pongan sobre la mesa todas las cuestiones, de la industria y del sector productivo, para que se desarrollen junto al servicio oficial en beneficio de toda la cadena.

– ¿El Instituto de la Carne sería la plataforma ideal para trabajar en conjunto sobre esos temas? Más allá de que hubo confrontaciones en el pasado cercano, ¿considera que hay margen para barajar y dar de nuevo?

– Lo considero esencial. Se debe buscar llegar a formar una plataforma donde estén todos los sectores involucrados en esta cadena de valor: la producción, la industria y el gobierno, para llevar adelante una política nacional de carnes que beneficie a todos y se puedan discutir y analizar las cuestiones del sector de mediano y largo plazo. Eso es absolutamente necesario para todos. Ver en qué puntos podemos trabajar juntos, independientemente de lo que cada uno haga por su cuenta. En un país donde su economía depende de la parte agropecuaria debe tener una plataforma política que dicte o marque las políticas nacionales de ese producto, en este caso la carne.

– ¿Qué tan urgente son esas políticas? Se refiere a la trazabilidad, a la tipificación, la inocuidad de los alimentos y al impacto medioambiental en la producción…

– Por supuesto. Hay muchas cosas que tenemos que ver en conjunto. Algunas ya se están hablando y trabajando indirectamente juntos, pero no dentro de la plataforma política que se necesita. La tipificación es importante para ambos sectores. La trazabilidad es una cuestión país que debemos proyectar a futuro, hay que establecer una normativa nacional que sea viable económicamente. Y el tema medioambiental es una cuestión instalada que no podemos escapar y debemos afrontar. Es un asunto que vino para quedarse, hay que buscar la manera de vender la imagen de país que produce de manera sostenible, es lo que están exigiendo los consumidores mundiales, algo que estamos capacitados para cumplir. No es nada descabellado y mucha gente en el país ya lo está poniendo en práctica.

– Hay que mirar a futuro, a esas nuevas generaciones que están poniendo más énfasis en una producción más orgánica…

– Cada año los consumidores prefieren un alimento que su producción no afecte al medio ambiente. El problema es que muchas veces tenemos que estar luchando contra falsedades y demostrar que no son ciertas. Por ejemplo como recomendó las Naciones Unidas de consumir menos carne para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que produce el ganado. Está claro que son apreciaciones sesgadas, porque no se mira el conjunto. Se debería ver el medio ambiente y el ecosistema en general. Siempre existieron animales sobre la tierra que comían pasto y emitían gases, pero el ecosistema mismo, que permite el desarrollo de los animales, hacen que los gases sean capturados en su proceso natural. El foco debe estar puesto en otros procesos que deben mitigarse, es el caso de la utilización de combustibles fósiles. Es lo que produce la mayor parte del CO2 y no es recapturado por el ecosistema. Se deben buscar opciones para un remplazo. En Paraguay tenemos que destacar nuestra producción, una producción que no afecta el medio ambiente, lo que se va a exigir a futuro y por lo que van a pagar más los mercados.

– Cambiando de tema, ¿cómo llega Pedro Galli para las elecciones de la Asociación Rural del Paraguay?

– Estimo que nuestro movimiento Integración Rural está muy bien posicionado para llegar a la administración de la Rural en la asamblea del 2020. Lo está porque hemos presentado proyectos donde tenemos soluciones para muchos problemas que están planteados, tanto dentro de la ARP como afuera de la gremial. Buscamos dar mayor apertura a la Asociación con la incorporación de socios, por ejemplo, dedicados a la producción porcina y avícola, que hoy no lo pueden ser. Queremos más apertura para ser más fuertes. Además proyectamos cambiar la imagen de la rural con la creación de la Universidad Rural del Paraguay para formar profesionales en el sector, donde hoy hay un déficit. Estamos muy bien posicionados, así que creemos que vamos a tener la administración para el próximo periodo.

Fuente: El Agro.