06/08/2018

Carne paraguaya y brasileña se hace lugar en las carnicerías uruguayas

Aunque para muchos consumidores uruguayos encontrar carne vacuna extranjera podía ser una rareza en un país donde si algo abunda es esa proteína, hoy llevar a la parrilla una colita de cuadril paraguaya no es nada del otro mundo. Lo mismo ocurre con el cerdo brasileño que cada vez es más protagonista en la dieta de los uruguayos.

¿Los motivos? Básicamente el precio. Como Uruguay suele destacarse por enviar al exterior carne a precios superiores que sus competidores de la región –Paraguay y Brasil–, la importación muchas veces suele ser una opción nada despreciable para los comercios locales.

De hecho, las importaciones de carne bovina se multiplicaron por cuatro en volumen en lo que va del año en comparación a igual período de 2017. En tanto, si se la considera por participación en el mercado, pasó de representar el 2% del abasto al 10% en los primeros siete meses de 2018, respecto a igual período del año anterior.

Las compras al exterior de carne bovina sumaron 8.320 toneladas en enero-julio, en particular de Brasil (75%) y de Paraguay (19%), a un precio promedio aproximado de US$ 6 el kilo (unos Gs. 34.000), según datos de Aduanas de Uruguay.

Uruguay destina al mercado local entre 27% y 30% del total de la carne vacuna que produce y se consumen anualmente unas 200 mil toneladas. Sobre este punto, el presidente de la Unión de Vendedores de Carne de Uruguay, Hebert Falero, dijo que lo que ocurrió es que hubo poca oferta de ganado a raíz de varias causas: la sequía que vivió el país, la suba del dólar, y que en la actualidad se está en período de poszafra.

Fuente: El Observador