04/03/2019

La ganadería paraguaya tiene las condiciones de crecer en forma constante

Carlos Pedretti, profesional agropecuario analizó para el Diario La Nación las oportunidades y amenazas de la ganadería paraguaya de cara al futuro. A continuación publicamos dicha nota:

«Es realmente preocupante no poder aumentar las fae­nas porque Paraguay tiene todas las condiciones para crecer en la producción. Tenemos el esquema y las condiciones naturales para la producción de forraje, que nos permitiría aumen­tar el hato y la producción ganadera.

Un país que tiene estas condiciones debería siempre estar creciendo en producción, en faena y en posibilidades de exporta­ción de carne, que es su pro­ducto estrella. Sin embargo, los índices de producción de la ganadería paraguaya no están aún a los niveles de otros países del Mercosur, por lo tanto vamos a seguir manteniendo este nivel de faena. Esto tiene sus efectos y estamos dejando de obte­ner más ingresos de divisas por una merma de la produc­ción, que obviamente tiene sus razones.

En relación a las perspecti­vas del hato ganadero, las­timosamente van bajando gradualmente. La capaci­dad instalada de la industria es de aproximadamente 3 millones de cabezas por año de faena y nosotros estamos en un nivel de faena de casi dos millones de bovinos en frigoríficos. Faenamos a un nivel del 60% de la capaci­dad industrial y el hato va bajando porque el ganadero debe hacer frente a sus altos costos de producción y la baja de precios obliga a ven­der hembras para pagar los compromisos financieros. En este aspecto deberíamos de buscar acuerdos u opcio­nes de financiación en los que el Gobierno debe parti­cipar. Sería la forma en el que el ganadero obtenga crédi­tos de producción en la que el Gobierno participe a través de acuerdo con los bancos. El ganadero tiene que tener las hembras en producción y no enviarlos a faena.

Hoy en día, el factor de pre­cios está aquejando a los pro­ductores. Esto se da por una falta de mercados que permi­tan colocar nuestra carne de forma más ventajosa.

No tenemos acceso a los mer­cados premium y la percep­ción de los clientes en los mercados en que ya estamos como, por ejemplo, Chile, es que la carne paraguaya es de inferior calidad a la carne de Uruguay y Argentina. Nece­sitamos priorizar y tener una mejor definición de la cali­dad. No es todo marketing y lo importante es que los pro­cesos sean realmente bien controlados por el servicio veterinario oficial y que el Senacsa pueda garantizar el producto. Necesitamos una injerencia plena del servicio y su solidez es el elemento que da la garantía de la cali­dad del producto que esta­mos exportando.

Tenemos que tener una certificación y controles bien específicos y concre­tos del Senacsa. Año a año se va mejorando en este aspecto, pero hay que seguir poniendo el foco. Uruguay llegó a los mercados pre­mium por tener los contro­les y por una injerencia orde­nada del sector privado. Esto se da a través del instituto de la carne del Uruguay que audita, controla y organiza todos los estamentos y los eslabones de la cadena de la producción de carne.

Con esto se puede lograr mejor calidad en todas nues­tras gestiones y que se pue­dan proyectar al mundo. Paraguay debería ser un ejemplo como Uruguay por­que tiene todas las condicio­nes. Paraguay debe lograr un compromiso pleno entre productores, el servicio vete­rinario oficial y los frigorífi­cos para la creación del ins­tituto de la carne».

Fuente: La Nacion