07/10/2019

Destete Precoz: alternativa para elevar eficiencia productiva y reproductiva en la cría

En el marco de la Nacional de Primavera Brangus 2019, organizada por la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP), se desarrolló la charla denominada: “Destete Precoz: Una herramienta para incrementar la eficiencia productiva y reproductiva en rodeos de cría”, impartida por el experto argentino Ing. Zoot. Marcelo Barboza, resaltando que en las vacas permite incrementar el porcentaje de preñez entre un 20 a 30 puntos.

El profesional explicó, entre otras cosas, que el destete precoz es un instrumento de manejo estratégico para mejorar los indicadores productivos y reproductivos de los rodeos de cría. La técnica consiste en separar abruptamente el ternero de la madre con un mínimo de 60 días de nacido y un peso estimado de 70 Kg. En el pos destete hay que asegurarse que los lotes de vacas y terneros estén lo suficientemente separados como para evitar todo tipo de contacto (visual y auditivo) y así el proceso sea más rápido para ambos y evitar complicaciones en el manejo.

Si el criador tiene como objetivo tener altos índices de preñez todos los años para contar con rodeos eficientes en materia de producción, la incorporación de esta herramienta permite que aquellas vacas que, por uno u otro motivo, necesitan prescindir de los requerimientos de la lactancia, para poder recuperar condición corporal y volver a quedar preñada, o en el caso de la vaca de 1er. parto para que recobre estado, continúe su crecimiento y quede nuevamente preñada, puedan hacerlo. “Los beneficios que se pueden lograr en los vientres principalmente consiste en el incremento de los porcentajes de preñez entre un 20 a 30 puntos y el ternero permite proseguir su crecimiento sin comprometer sus ganancias diarias de peso. Y dependiendo del momento en que se lo realice (en cuanto al período de servicio) puede redundar en más kilogramos de terneros al destete de la zafra siguiente, ya que aumenta la posibilidad de preñeces cabecera”, indicó Barboza.

Lo que respecta al momento que debe realizarse, aseveró que hay que tener en cuenta dos aspectos muy importantes; el estado corporal de la vaca y su comportamiento reproductivo. Al ser un instrumento que está íntimamente asociado a la reproducción, lo más aconsejable es hacerlo antes del período de servicio. Señaló que este es un mecanismo que requiere de cuidados diarios en el manejo del ternero, por lo tanto, se debe asignar un personal “guachero” para que esté abocado exclusivamente a esta categoría (siempre dependiendo de las cantidades de terneros que se traten). “El día a día es sencillo y fácil de realizar, sin embargo, la logística del alimento y del heno debe estar bien organizada, de esta manera no va a faltar el suministro diario”, comentó el experto.

En cuanto al manejo del ternero existen dos fases; la fase inicial, que consta de dos etapas y una fase rumiante que tiene una. La primera fase dura 30 días, en la etapa uno que son los primeros 10 días, es netamente a corral, el propósito es que el ternero reconozca el comedero y aprenda a comer el alimento balanceado, que cubrirá los requerimientos que antes le aportaba la leche materna. Por su parte, la etapa dos, son los 20 días siguientes, donde entran solamente los terneros que salen sabiendo comer, de la etapa anterior; en cuanto al tipo de alimento balanceado, es el mismo de la primera etapa, pero el sistema es a campo en un potrero pequeño, aquí se debe tener en cuenta que este tiene que contar con pastura de buena calidad para que pueda complementar el suministro del balanceado.

En la primera fase el alimento debe ser especialmente preparado para esta etapa, contar con proteína de alto valor biológico, en promedio del 18% de la dieta final y alta digestibilidad, el suministro debe ser diario en dos partes al día en comederos lineales. Mientras que la siguiente, llamada también fase rumiante, entran terneros con 90 días de vida promedio y continúan por tres meses más con suplementación a campo, con un alimento balanceado un poco de menor calidad que el anterior o con un concentrado proteico más grano de maíz. “En esta etapa la suplementación puede ser de suministro diario o en comederos de auto consumo. Manejando bien ambas fases lograremos terneros con 180 días de nacido con un peso promedio de 140 Kg.”, detalló el disertante.

Lo que respecta al manejo sanitario, dijo que posterior al destete debe estar supeditado según las indicaciones del veterinario de cabecera. En la mayoría de los casos el plan debe comenzar con el ternero al pie de la madre para evitar pérdidas por enfermedades, mortandades o tratamientos. De ser posible realizar 15 días antes de ingresar a los corrales, así no interfiere con el momento donde los terneros empiezan a comer, ejecutando la segunda dosis a los 10 o 15 días cuando ya están aclimatados al encierre y se alimentan de forma normal.

El profesional expuso, “si el destete es programado lo ideal sería realizar un buen plan sanitario sobre los vientres dando una buena inmunidad pasiva vía calostrado. El tratamiento radica en doble dosis con 30 días intervalo a los terneros al pie de la madre o al ingreso al corral, por ejemplo, vacunas de complejo respiratorio (con o sin querato), vacunas Clostridiales y desparasitación. Asimismo, de considerarse necesario suplemento vitamínico – mineral (según criterio veterinario) y antibiótico a todo el lote inyectable o en ración (metafilaxia)”.

Barboza recomendó a los productores una adecuada planificación para la implementación de esta herramienta, en lo posible antes del inicio del periodo reproductivo. Comenzando por identificar los lotes de vacas con cría al pie a los que se les va destetar, eligiendo el alimento adecuado para la nutrición de arranque y la posterior suplementación. “Hay que definir el lugar óptimo para el destete, en lo posible llevar a cabo en instalaciones fijas que sean destinadas año a año para esta práctica. El personal orientado para este trabajo, debe estar capacitado para que dé a los animales el manejo adecuado en cuanto a las raciones, el trato, identificar a los animales atrasados, etc.”, concluyó.

Fuente: El Agro.